Cuando pensamos en las emociones, tendemos a imaginar que existe una cantidad finita de ellas y que, en general, las viven individuos de cualquier parte del mundo. Sin embargo, no solo varían de ciudad en ciudad sino que también cambian con el contexto y la historia.

Un ejemplo muy concreto sobre esto es la palabra "schadenfreude", que selo existe en alemán y describe el disfrute “mal intencionado” de la mala suerte ajena. También entra en juego aquí el uso de los emojis. Imagina que cada uno de nosotros usamos cada uno de ellos para expresar distintos sentimientos. Esto refleja una vez más lo dinámicas que pueden ser las emociones en la actualidad.

Y con estos cambios de cultura en cultura, hay algunas emociones que simplementehan dejado de existir.

4 emociones que ya no existen

1. Acedía

La acedía era una emoción específica de los hombres de la Edad Media, puntualmente de monjes que vivían en monasterios. Esta emoción surgía a raíz de una crisis espiritual.

Según distintos escritos, aquellos que la experimentaban sentían desazón, desgano, y, sobre todo, un poderoso deseo de abandonar la vida santa. "Es posible que hoy día esto sea catalogado como depresión, pero la acedía estaba específicamente asociada con una crisis espiritual y con la vida en un monasterio", aseguran los especialistas.

2. Frenesí

Esta palabra sí la conoces, tal vez también el sentimiento. Lo cierto es que en otra época, el frenesí iba acompañado de una agitación física: es decir, si podías permanecer quieto, no la hubieras padecido.

"Esta es otra emoción medieval. Alguien que experimentaba frenesí se habría sentido muy agitado. Habría tenido ataques violentos de furia, y habría hecho pataletas y mucho ruido", agregan.

3. Neurosis de guerra

Muchos habrán escuchado sobre esta emoción que afectaba a los soldados en las trincheras durante la Primera Guerra Mundial. Los síntomas consistían en perder la visión o la capacidad de escuchar, pese a que no tenían un problema físico que se los impidiera.

Sobre esto, los investigadores aseguran que "al principio de la guerra, se pensaba que estos síntomas se debían a que las explosiones les habían sacudido el cerebro. Pero más tarde, pensaron que todos los síntomas eran provocados por las experiencias que había vivido el paciente y su estado emocional".

4. Demencia moral

No puedes creer esta terminología, pero efectivamente en otra época existió la “Demencia moral”. ¿La explicación? Por mucho tiempo la palabra "moral" significó "psicológica", "emocional".

Claro que esto es un sin sentido hoy, ayer y esperemos que mañana. Mira, la cleptomanía, por ejemplo, en mujeres educadas de alta sociedad, podía ser visto como un signo de demencia moral porque eran mujeres que no tenían motivos para robar. En cambio las mujeres pobres jamás contarían con esta patología.

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Fuente:

La Nación