El estrés es un estado de agotamiento mental provocado por una situación o pensamiento que puede afectar distintos ámbitos de nuestra vida, entre ellos el sexual.

Por lo general, frente a un cuadro de tensión, cansancio, desinterés, mal humor, irritabilidad e impaciencia, la libido se va al subsuelo, ya que el foco de atención es otro.

Así que si eres de los que piensa que evadir el problema lo hará desaparecer, estás en un error, por lo que será mejor enfrentarlo y de acuerdo al caso buscar ayuda, para salir de esa situación de una vez por todas.

Hacerlo o no hacerlo estresados, he ahí el dilema

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Tener intimidad reconforta y genera sensación de bienestar, entre otras cosas, pero si se practica sin ganas, sin deseo de por medio, resulta frustrante, y no solo eso, un estado de estrés puede generar disfunciones sexuales.

El doctor Jesús Ignacio Rodríguez, del Instituto Sexológico Murciano (España) refiere que si bien una estimulación sexual puede funcionar como escudo frente al estrés, el hacer el amor estresados puede que no dé muy buenos resultados.

Por tal motivo, el especialista señala que “si la situación no está bien es preferible no añadir más carga negativa y no intentar tener relaciones sin mejorar la situación antes”, según lo reseña el portal CuídatePlus.

Recomendaciones

El Instituto Madrid Sexología recomienda acudir a terapia sexual si se presentan problemas de disfunción o la llama de la pasión con la pareja se pierde (producto del estrés), y a su vez invita a tomar en cuenta los siguientes consejos:

  1. Desconéctate de las preocupaciones y descansa el tiempo adecuado. Con respecto a este punto, cabe hacer la acotación de que una investigación llevada a cabo por la Universidad de Florida determinó que dormir un mínimo de 7 horas al día aumenta las probabilidades de tener relaciones sexuales en un 14%.
  2. Si es un problema laboral lo que te causa estrés intenta resolverlo en el mismo trabajo, no lo traslades a tu casa.
  3. Practica técnicas de relajación como meditación, yoga, tai chi o alguna actividad física.
  4. Más allá de querer tener una relación sexual con tu pareja cuando estés estresado o estresada, trata de invitar a esa persona a hacer algo diferente: a intercambiar masajes o disfrutar de una película o literatura erótica.

Fuentes:

Glamour

Cuídate Plus

Clarín